EL ESPACIO COMO INTERFAZ: LA TENDENCIA
DE LAS VISITAS GUIADAS VIRTUALES

Actualmente estamos experimentando una revolución en la forma en
que consumimos arte. Los pros y los contras de los recorridos virtuales.

PERFILES: YUKO NISHIKAWA

El trabajo de la diseñadora japonesa de Yuko Nishikawa combina el diseño, la cerámica y el arte.

NUEVAS EXPOSICIONES DE ARTE CONTEMPORÁNEO PARA DISFRUTAR DESDE CASA

Tres galerías en Nueva York estrenan exposiciones disponibles de
manera digital para apreciarlas donde quiera que estés.

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Diferentes museos y galerías del mundo han pasado años tratando de digitalizar sus espacios junto con sus colecciones. Hasta ahora, estos han sido una especie de espectáculo secundario, en lugar de un espacio serio para la apreciación del arte. Esta digitalización es la única opción para acercarse a la gente pero… ¿funcionan?, y si es así, ¿para quién?

Aunque la oferta cambia según las instituciones, todas comparten una premisa similar: los interiores se graban con equipos de cámara de alta resolución en formatos de 360 grados, lo que brinda a los espectadores la aproximación de estar de pie en uno de varios puntos fijos en una sala y hace posible acercarse y alejarse para observar varias obras. Esto tiene sentido en principio, pero dando un paseo a través de una de las salas es posible ver los límites para su atractivo.

El Museo Británico, la institución con el mayor número de visitantes al año, ha visto un aumento en su audiencia digital desde que cerró sus puertas. Art Basel lanzó rápidamente sus salas de visualización digital y Hauser and Wirth presentará su primera exposición solo digital, una colección de dibujos de Louise Bourgeois.

No obstante, para los visitantes de la galería que no están familiarizados con estos lugares, visitarlos de manera virtual puede resultar una decepción. Hacer clic en una página de miniaturas que simplemente enlaza con imágenes de arte en alta resolución no parece una gran experiencia.

Recorrer las salas digitales del Museo Van Gogh es particularmente instructivo porque han sido producidas por Google Arts and Culture, una plataforma responsable de catalogar 1200 de los principales museos del mundo. La navegación en la galería de Google es familiar para cualquiera que haya usado Google Maps, los usuarios tienen que buscar con el mouse para encontrar puntos de referencia que puedan recorrer. Funciona bien en el contexto de un sistema de carreteras, donde las rutas de circulación están predefinidas, pero no tanto en una galería. Como resultado, pasarás varios minutos haciendo clic sin sentido en el vestíbulo del museo antes de descubrir cómo continuar el recorrido, si no decides antes terminar definitivamente la visita.

VIEJOS MEDIOS, NUEVAS IDEAS

El Museo Van Gogh lanzó una forma alternativa del recorrido por la galería. Una serie de siete películas 4K cuidadosamente coreografiadas, disponibles en su canal de YouTube, guían al usuario a través de las diversas salas del museo con una banda sonora que la acompaña. Es una forma de experimentar tanto el arte como el espacio, que también se siente más natural. El movimiento de la cámara no equivale a un verdadero recorrido; la imagen se desliza a través de las habitaciones de una manera bastante incorpórea, pero la forma en que mira a través de las pinturas, deteniéndose ocasionalmente y acercándose a un retrato antes de retroceder, hace un trabajo mucho mejor al transmitir el placer similar de estar frente a las piezas.

Un enfoque semejante en un entorno más contemporáneo se puede ver en la exposición Little Fables de la galería Whitestone, en la que la cámara sigue una trayectoria más exagerada. Estas se convierten en películas menos sobre el arte y más sobre la dinámica que existe entre el arte, el espacio y el espectador.

A pesar de su recorrido de forma lineal, estas películas brindan más libertad para disfrutar de la galería sin la necesidad de luchar constantemente contra la interfaz para encontrar el próximo punto de vista.

Las plataformas como Google Arts and Culture tienen como objetivo permitirte explorar como prefieras sin tratar de intervenir en tu interpretación. Sin embargo, el precio de esta supuesta neutralidad es un sistema que solo ofrece al espectador la apariencia de elección de una manera muy limitada, con serias compensaciones en cómo se comunican el arte y el espacio.

En resumen, la razón por la que funciona esta tecnología es precisamente porque no intenta replicar la experiencia vivida de la galería con exactitud, sino que funciona dentro de los límites de la tecnología y las fortalezas de cada institución.

Hay que aceptar que comprometerse con el trabajo de primera mano nunca será reproducible por completo, sin importar el nivel de sofisticación tecnológica. La arquitectura interior es su propio tipo de “interfaz de usuario” y un factor clave para disfrutar el arte.

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