Desde Praga, el dúo detrás de Dechem Studio, Michaela Tomišková y Jakub Janďourek, convierte residuos en poesía. Su colaboración con Bomma, una de las marcas más relevantes del nuevo vidrio europeo, ha dado vida a colecciones que no solo iluminan espacios, sino que celebran lo imperfecto y lo emocional. Desde Phenomena hasta Fragment Line, su trabajo desafía los límites técnicos del vidrio reciclado sin perder sensibilidad estética. Es el arte checo del vidrio como narrativa contemporánea.
Color, escala y alquimia

Tanto Dechem Studio como Bomma fueron fundados en 2012. Poco después que comenzó una relación creativa enfocada en introducir el vidrio de color a Bomma. Con Phenomena, Dechem se propuso explorar geometrías puras y gradientes cromáticos a gran escala, aprovechando la maestría técnica de la marca para soplar luminarias monumentales. “Queríamos desafiar la escala de una sola pieza de vidrio. Bomma podía hacerlo realidad”.
Fragmentos con alma

Fragments y Fragment Line son fruto del reciclaje exigente. Mezclar distintos tipos de vidrio requiere precisión: cualquier impureza puede arruinar el lote. “Usamos también vidrio claro no reciclado para lograr efectos ópticos y profundidad visual”. El resultado: microescenas internas que ningún humano podría crear, solo el azar del vidrio caliente. «Abrir el horno es como revelar un misterio”, aseguran.
La emoción también se diseña

En Fragment Line, la colaboración con los ingenieros de Bomma permitió integrar dirección lumínica sin perder la carga poética. “Nosotros aportamos el alma del material, ellos la sofisticación técnica. El resultado es una belleza funcional”. Dechem Studio también defiende el valor del accidente controlado, y concibe la luz como un reflejo emocional más que técnico: “La luz es amor, calidez, cuidado. Si eso puede viajar rápido entre personas, ya estamos viajando a la velocidad de la luz”.
IA y Dechem Studio

Sobre la inteligencia artificial, son francos: “No la usamos para diseñar. Ojalá sirviera para empacar cajas, lo demás preferimos hacerlo nosotros”.
Cuestionario de viaje

- Ciudad para perderse sin mapa: Lisboa.
- Objetos imprescindibles: Cuaderno, pluma y navaja.
- ¿Plan o improvisación?: Improvisación total.
- Lugar que marcó su visión de diseño: Arsenale, Venecia; Millesgarden, Estocolmo.
- Ventana o pasillo: Michaela: ventana; Jakub: pasillo (¡mide 2 m!)
- ¿Pollo o pasta?: Pasta
- ¿Qué escuchan en trayectos largos? Sonidos del entorno, música de elevador y novelas de misterio.
- Ritual al llegar a una ciudad: Subir a una torre o colina para verla desde arriba.
- Objeto de diseño que siempre viaja con ellos: Pluma negra Muji y navaja Victorinox 1970.
- En 2026, viajar a la velocidad de la luz significa: “Viajar hacia el interior de uno mismo”.

Encuentra productos de iluminación Bomma en Diez Company.
