Desde Praga, el dúo creativo detrás de Under Pressure transforma un gesto técnico en una obra de poesía luminosa. Es decir, capturan en vidrio el instante cuando la fuerza se encuentra con la emoción. La colección representa el momento exacto en que el vidrio cede ante una fuerza externa. Así nació Under Pressure, la colección de Brokis. Una historia de paciencia, exploración de materiales y colaboración que evidencia el talento de Boris Klimek y Lenka Damová.
Tensión visible

La idea nació de años de exploración: “Queríamos expresar visualmente el contraste entre materiales y la tensión”, explican. La búsqueda los llevó a abandonar combinaciones como vidrio y concreto, hasta que hallaron una fórmula: vidrio comprimido mediante varillas enroscadas metálicas. Una imagen de presión externa que la marca checa respaldó con entusiasmo desde el inicio.
Narrativa hecha forma

Under Pressure de Brokis habla de dualidades: fuerza y fragilidad, control y azar. Para el dúo, la clave fue usar principios mecánicos reconocibles que evocaran la tensión real. “El vidrio parece vivo, deformándose frente a los ojos del espectador”, comentan. La tensión no es solo estética, sino casi física.
Colaboración que deja huella

Aunque Boris Klimek y Lenka Damová no trabajaron directamente con Lucie Koldová, exdirectora artística de Brokis, sí vivieron una colaboración intensa con todo el equipo. “El producto final es casi idéntico al boceto original, pero llevarlo a la realidad requirió innovación técnica en todos los frentes”, detallan. La técnica de crackling (una red de fisuras provocada por inmersión en agua) no fue solo decorativa, sino una forma de subrayar el concepto de presión. “La técnica del crackling no es solo un ornamento, es parte del mensaje que queríamos transmitir”, expresaron.
Artesanía + innovación = el futuro

Boris Klimek y Lenka Damová valoran la innovación sin renunciar al oficio. Si bien no usan IA para diseñar, reconocen su utilidad en logística o como configurador de instalaciones. “El diseño sigue siendo un proceso íntimo para nosotros”, afirman. Su conexión con el material es visceral. “Todo el proceso lo hacemos nosotros, desde los bocetos hasta las fotos finales. No delegamos la creatividad”.
Viajar a la velocidad de la luz

Para este dúo, viajar a la velocidad de la luz es más que una metáfora técnica. Se trata de una experiencia literal: “Lo estamos viviendo con nuestro pequeño hijo”, bromean. También aluden a dejar fluir la imaginación sin freno, para que las ideas iluminen el proceso creativo en un instante.
Cuestionario de viaje

- ¿Una ciudad para perderse? Budapest.
- ¿Qué no puede faltar? Lenka: una lima de uñas. Boris: laptop y tenis para correr.
- ¿Listas o improvisación? Lenka: lista. Boris: freestyle.
- ¿Un hotel inolvidable? Lenka: Louisiana Museum of Modern Art, Dinamarca. Boris: un baño de piedra al aire libre en Hoi An, Vietnam.
- ¿Ventana o pasillo? Lenka: ventana. Boris: pasillo.
- ¿Pollo o pasta? Lenka: pasta. Boris: pollo.
- ¿Qué escuchan o leen en trayectos largos? Lenka: artículos de crianza, arquitectura y jardinería. Boris: pódcast de gente inspiradora.
- ¿Ritual al llegar a una ciudad nueva? Probar la cocina local.
- ¿Objeto de diseño que siempre viaja con ustedes? Lenka: perfume Oud Silk Mood de Maison Francis Kurkdjian. Boris: termo Dopper Insulated.
- En 2026, viajar a la velocidad de la luz es: “Dejar fluir las ideas y la imaginación, listas para iluminarnos en un segundo”.

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